¡Hola!

Hoy quiero compartir contigo una historia personal:

Ayer me operaron en el hospital de Leganés en Madrid de la nariz.

Algo desagradable y doloroso…
Mientras estoy escribiendo el post y la newsletter me están cayendo alguna que otra lagrimilla.

Grabar el vídeo y hablar se me hizo un poco pesado con los dolores.

Como le acabo de decir a mi amiga Felicia: “estoy echado en falta los calmantes potentes que te dan allí”.

Pero en fin, la vida continua y este cambio es para bien (como casi todos los cambios).

Y no podria dejar pasar la oportunidad de contarte la experiencia en el blog y el canal de YouTube.

Esta operación es fruto de un viaje más allá de mi Zona de Confort,  es justo de eso de lo que te voy a hablar en este video.

De como el sumergirme en el fascinante mundo del Tantra fue mi desencadenante para darle una patada a la dichosa zona de confort, y como esto me llevo a un quirófano del hospital de Leganés.

 (la grabación fue un poco molesta, ya veras mi carita…)

Mi historia personal con el tantra… ;)

Cuando se habla de la Zona de Confort es natural empatizar con la historia que nos están contando.

Y a través de este proceso empático afloran pensamientos y sentimientos propios relacionados con nuestra propia zona de confort.

Espero que este vídeo te sirviese de inspiración y empieces a expandir los límites de tu zona de confort y comiences a cambiar esas situaciones en tu vida que te estén limitando o haciendo daño.

Un barco atracado en un puerto está seguro, pero no es la finalidad para la que fue construido.”
William Shedd