Inteligentes Estúpidos y sus Parásitos en las Startup

Existen personas inteligentes y personas estúpidas.
Existen comportamientos inteligentes y comportamientos estúpidos.

Existen personas inteligentes con comportamientos estúpidos.
Y existen personas estúpidas con comportamientos inteligentes.
Y no continuo porque creo que ya me pillaste el por donde voy.

No siempre los más inteligentes son los que triunfan, eso es sabido por todos. Pero bueno, ya sabéis eso de que una imagen vale más que mil palabras…

Ahora quiero contarte algo que viví de cerca en este pasado 2014.

Estuve trabajando unos meses en un vivero para emprendedores tecnológicos muy importante de Madrid.

Allí tuve la oportunidad de hacer muchas cosas: aprender, conocer gente, conocerme mejor a mí mismo a través de la interacción con el resto de los miembros del equipo etc. Fue una experiencia muy completa.

Pero lo que te quiero contar es una historia, en la cual voy a omitir los nombres para salvaguardar las identidades. Se dice el pecado pero no el pecador… Al igual que no daré muchos datos del proyecto en sí, ya que no son relevantes, ya que de lo que vamos a hablar es de las relaciones en los equipos de trabajo y de liderar o que te mamoneen en tu equipo de trabajo.

Inteligentes Estúpidos y sus Parásitos en las Startup

Resulta que un chico muy inteligente tenía un gran proyecto, una Startup tecnológica, la verdad quera era una muy buena idea. Había encontrado un nicho de crecimiento, había detectado una forma distinta y más eficiente de hacer las cosas y además le había dado el toque internacional. Ya que los proyectos de ese tipo estaban más enfocados a dar soluciones a nivel nacional, pero no se habían decidido a conectar a todo el mercado hispanohablante.

Vamos, que el tío era un tipo inteligente y además un auténtico currante, era junto a nosotros de las personas que más horas pasaba en el edificio y estaba constantemente sacando ideas para mejorar su proyecto. Vamos que además de inteligente estaba comprometido y era creativo.

Pero como todo gran proyecto es inviable hacerlo solo y por lo tanto tenía un equipo de trabajo.

A él, al papa de la idea podríamos catalogarlo de “inteligente con comportamientos estúpidos en el área de las relaciones interpersonales” y a parte de su equipo como los parásitos (por no decir casi todos).

A cada cual peor dentro del equipo… el becario un chico con una empanada mental tremenda. Que la verdad era el menos malo, simplemente estaba poco espabilado, y también era su primer trabajo, así que podemos darle por bueno sin maldad.

Luego de vez en cuando aparcería una chica por allí, que también trabaja en el proyecto (no sé qué hacía) y que a su vez era como la novieta del chico que tenía la idea.

Bueno, la chica para echarla de comer aparte… como se decía en los pueblos era un poco “suelta” o mejor dicho un poco golfa.

¿Y porque me permito catalogarla como “chica fácil”? Sencillo, ya te comente que era la supuesta novia de este chico. A mí me tiro los trastos, y bueno ok, es posible que yo leyese mal la situación o que tenga el ego subido, pero lo que fue una evidencia fue que la pille enrollándose con uno de los miembros de su equipo en un rincón del edificio a última hora del viernes cuando el edificio está casi vacío… ¡que maja! ¡y que majo el otro chico también!

Luego en el equipo había otro buen espécimen…. un abogado especializado en vender humo y motos. ¿Qué cómo lo sé? Dejémoslo en que lo conozco desde hace un año y medio largo y sale a malas en todos los sitios donde se mete, pero claro, es lo que tiene ser un vende humos, que al final te pillan.

Ah, y también tenemos al otro chico que no sé qué hacía aparte de mirar el correo y enrollarse con la supuesta novia del protagonista de la historia cuando este no estaba presente en el edificio.

Menos mal que la historia dio un giro radical porque al protagonista de la historia le dieron una subvención para montar el proyecto en un país de Latinoamérica (otra más para la fuga de cerebros nacional) y dejo a todo ese equipo de parásitos aquí en España porque no podía llevarse a ninguno en ese momento.

Y espero que nunca lo haga, ya que ese chico tiene tres “C” que son clave para tener éxito: comprometido, creativo y currante. Pero le faltan otras cosas para poder liderar equipos sin que le tomen el pelo.

Inteligentes Estupidos y sus Parásitos en las Startup

Inteligentes Estúpidos y sus Parásitos en las Startup

Así que ya ves… Inteligentes estúpidos dentro del mundo de las startup tecnológicas.

Muy listos en lo suyo pero carentes de toda INTELIGENCIA EMOCIONAL Y SOCIAL para poder conformar equipos de alto rendimiento y poder evaluar a las personas a un nivel más profundo.

¿Qué moraleja le saco yo a esto?

Que aun siendo muy inteligente y bueno en lo tuyo tienes básicamente cuatro posibilidades.

1 – O eres un auténtico genio de esos que solo salen cada 50 años tipo Steve Jobs y que se podían permitir ser un poco capullo (al menos esa es la idea que nos vendieron de él y de lo “difícil” que podía llegar a ser trabajar a su lado). ¿Probabilidad de que suceda? Escasa NO, lo siguiente. Además ese nivel de genialidad extrema viene de nacimiento además del trabajo y dedicación posterior, así que tú y yo probablemente llegamos tarde para ser un Steve Jobs.

2 – Eres muy inteligente y bueno en lo tuyo pero terminas trabajando para uno menos listo que tu pero que desarrollo sus habilidades sociales (Inteligencia Social e Inteligencia Emocional).

3 – Eres muy inteligente y bueno en lo tuyo, intentas montártelo por tu cuenta pero NO vas a tener equipos de alto rendimiento, casi siempre o vas tener algún que otro parasito vende motos dentro del equipo, o no sabrás motivarles ni liderarles cuando vengan momentos difíciles.

4 – Eres inteligente y bueno en lo tuyo y además te PREOCUPAS y OCUPAS de desarrollar tus habilidades sociales y entonces el éxito antes o después lo tendrás asegurado.

¿Al fin y al cabo que son los proyectos si no ideas que tienen que ser puestas en prácticas por equipos de personas? Y no nos olvidemos que las personas somos seres EMOCIONALES.

Y claro…  ¿si no somos capaces de auto-liderarnos y auto-gestionarnos porque deberíamos tan sumamente ilusos y optimistas de poder hacerlo con un equipo mucho más grande de personas cada cual con sus intereses, inquietudes, motivaciones, aspiraciones y creencias?

Te recomiendo leer el artículo: “El  Éxito es Auto

Esta es la historia de una persona brillante e inteligente pero con comportamientos sociales estúpidos. Espero que le vaya bien allá donde este, a mí me caía bien, pero tengo que reconocer que me resultaba muy interesante ver el teatro que tenían montado en ese proyecto.

Si quieres saber un poquito más de la importancia de la Inteligencia Social para el emprendedor/freelance/directivo te invito a ver el siguiente post.

Un saludo y ya sabes…

Si mi esfuerzo quieres agradecer un comentario en el artículo debes de hacer.

By | 2017-04-12T21:44:27+00:00 febrero 23rd, 2015|2 Comments

About the Author:

Hereje Entusiasmado. Mi misión es inspirar y acompañar a las personas valientes que se atreven a desafiar el statu quo a través de su arte (profesión).Para ello desarrolle el Método de la Araña, un enfoque holístico del personal branding y los modelos de negocio personales. El foco de mi herejía es el “maquillaje digital”. Te invito a que conozcas mi canal de YouTube. LOVE VÍDEO.

2 Comments

  1. Kevin Albert 23 febrero, 2015 at 19:06 - Reply

    Como decía Robert Kiyosaki: “…si quieres triunfar necesitas dos cosas: que nada se te dé especialmente bien y ser muy vago”

    La primera vez que lo leí no llegue a entenderlo del todo. Con el tiempo se ha convertido en una de las lecciones más importantes que he recibido.

    • Jorge Jiménez 23 febrero, 2015 at 23:59 - Reply

      Hola Kevin, como comentaste vía Facebook y al principio no logre a entender lo que querías transmitir, es posible que otras personas tampoco sepan saber a que te refieres (o quizás es que yo hoy estoy muy torpe jajaja). Y como ampliaste muy bien la info en Facebook me permito la licencia de hacer un “copia y pega de tu comentario”, ¿ok?

      Comentario de Kevin Albert en facebook para ampliar la información:
      “Como bien explicas en tu artículo hay personas a las que se les da muy bien “lo suyo” y hay personas a las que se les dan muy bien las relaciones personales (inteligencia emocional). Si se da lo uno sin lo otro (yo diría que es la norma), la persona sin “talento”, y sin interés en desarrollarlo, se verá en la obligación, por un mecanismo de supervivencia, de aprender a tratar (con suerte) o a manipular (en el peor de los casos) a las personas que sí tienen ese talento del que a ellos se les ha privado.
      Por otro lado, a las personas que sí tiene talento le pasa exactamente lo contrario. Al igual que las chicas que han tenido las desgracia de nacer muy guapas, corren el riesgo de no desarrollar sus aptitudes sociales de forma óptima pues piensan que con su “don” ya está todo hecho”.

Leave A Comment

*