Inexplicable Muerte de Ciervos

Quiero compartir contigo una curiosa historia sobre ciervos muertos.

Ufff

Dicho así suena muy chungo, ¿verdad?

Comencemos de cero.

Quiero compartir contigo una historia sorprendente, una historia sobre hechos reales.

Tuvo lugar a principios de Siglo XX en el Estado de Maryland al noreste de los Estados Unidos.

Los protagonistas son una especie de ciervo estaba a punto de extinguirse.

Cuando en Maryland se dieron cuenta de la gravedad de la situación, ya solo quedan 5 ejemplares.

Pero en Maryland se pusieron las pilas y tomaron una decisión drástica y que da lugar a la historia que voy a compartir contigo.

Pero déjame que te la cuente en vídeo…

Los Ciervos de Maryland…

 

Curiosa historia, ¿verdad? ¿Te imaginabas el desenlace?

A mí me pillo por sorpresa.

La leí en el libro “Haz que cada mañana salga el sol”.

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Y si…

Lo sé, soy muy pesado con el tema, pero ya lo dice el dicho, “el que no llora no mama” o “el que quiere besar busca la boca”….

Continuando con la enseñanza del vídeo…

La verdadera talla de un ser humano se revela en momentos de dificultad e incertidumbre.

En verdad, si lo pensamos bien, lo único cierto es la incertidumbre  (es una paradoja un poco barata, pero ahí queda de regalo con el post).

Y es en esos momentos en los que el agua del río esta revuelta cuando podemos demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces.

En algunas ocasiones nos sorprendemos gratamente, y otras nos da vergüenza de cómo hemos reaccionado.

A mí me pasa.
Mucha gestión emocional, una persona consciente, mi lado espiritual y femenino despertado…

Lo que tú quieras, pero de vez en cuando me sale el troglodita, el cerebro límbico se apodera de mí y me dan ganas de mandarlo todo a la mierda o termino haciendo daño a alguna persona con una mala contestación.

De todas formas, cuando fracasamos o mejor dicho, cuando no obtenemos los resultados esperados, no sirve de nada lamentarse.

En ese momento tomamos la decisión y actuamos de “la mejor manera posible” con la información que teníamos y la capacidad de auto gestión de la que disponíamos.

Y si ahora volviésemos a vivir esa situación, repetiríamos el comportamiento, ya que tendríamos el mismo estado anímico, con la misma información y la misma capacidad de auto gestión de la que disponíamos.

 

La cuestión es… ¿con todo lo aprendido y descubierto hasta la fecha, cómo me voy a comportar en el futuro?

¿Quiero seguir la senda de los ciervos que mueren de aburrimiento dentro de mi zona de confort?

¿O me voy a atrever a vivir una vida intensa y jovial de espíritu hasta el último momento como sugiere la cita del señor Marquez?

Y ahora, espero tus comentarios y aportaciones.